sábado, 14 de diciembre de 2013

ROBERT SCOTT, RUMBO A LA ANTÁRTIDA, por Raúl Casinos Gómez

 El personaje:

Robert Falcon Scott nació en Plymouth, Reino Unido, y murió en la Barrera de hielo de Ross, Antártida. Fue un oficial y explorador de la Real Armada Británica que dirigió dos expediciones a la Antártida: la Expedición Discovery (1901-1904) y la expedición Terra
Por qué salió de casa:
De acuerdo con la tradición familiar, ingresó en las fuerzas armadas. Tras el fallecimiento de su padre, Scott se vio obligado a liderar la Expedición Discovery para sostener económicamente a su familia y para obtener el prestigio que tanto deseaba.
Logros:
 EXPEDICIÓN DISCOVERY (1901-1904)
Hubo muy poco entrenamiento en equipamiento y técnicas antes de que el Discovery iniciara la ruta. Se llevaron perros y esquíes, pero casi nadie sabía como usarlos.
En el primero de los dos años que el Discovery pasó en el hielo, esta despreocupación fue puesta a prueba, pues la expedición tuvo que luchar para afrontar los desafíos de este entorno. Así, uno de los primeros intentos por viajar a través del hielo acabó con la muerte de George Vince, que se deslizó por un precipicio.
La expedición tenía objetivos tanto científicos como exploratorios y, este último, incluía un largo viaje en dirección al Polo Sur. Esta marcha les llevó a unos 850 km. del Polo. En el terrible viaje de vuelta, Ernest Shackleton sufrió un colapso físico y tuvo que abandonar la expedición.
Durante el segundo año, se mejoró en equipamiento y logros, lo que culminó en un viaje de Scott hacia el oeste que le permitió descubrir la meseta Antártica. Los resultados científicos de la expedición incluyeron importantes hallazgos biológicos, zoológicos y geológicos.
El Discovery regresó a Gran Bretaña en septiembre de 1904. La expedición había cautivado la imaginación pública y Scott se convirtió en un héroe popular. Fue galardonado con numerosas medallas y honores y ascendió al rango de capitán de navío. El rey Eduardo VII le nombró comendador de la Real Orden Victoriana.
EXPEDICIÓN TERRA NOVA (1910-1912)
La Royal Geographical Society deseaba que esta expedición pudiera ser principalmente científica, con la exploración y el Polo como objetivos secundarios, pero Scott dejó claro que su objetivo prioritario era alcanzar el Polo Sur y así asegurar para el Imperio Británico el gran honor de este logro.
Scott no sabía que la expedición iba a ser una carrera hasta que recibió en Melbourne un telegrama del noruego Roald Amundsen.
En cuanto al transporte, decidió que los perros de trineo serían solo un elemento dentro de una compleja estrategia que también implicaba caballos y trineos motorizados, además de mucha mano de obra humana.
La expedición sufrió pronto algunas desgracias. En su viaje de Nueva Zelanda a la Antártida, el Terra Nova quedó atrapado en el hielo durante veinte días. Además, uno de los trineos motorizados se perdió al undirse bajo el mar helado.
El 1 de noviembre comenzó la marcha hacia el sur. El grupo se fue reduciendo a medida que los equipos de apoyo se daban la vuelta. El 4 de enero de 1912 los dos últimos grupos de cuatro hombres alcanzaron la latitud 87º 34’ S y se alcanzó el Polo Sur el 17 de enero de 1912, pero solo para encontrarse con que los noruegos de Amundsen lo habían hecho cinco semanas antes.
El desmoralizado grupo de exploradores comenzó el viaje de retorno de 1300 km. el 19 de enero de 1912. A pesar del mal tiempo, el grupo avanzó a buen ritmo y habían recorrido los 500 km. de la llanura Antártica para el 7 de febrero. En los días siguientes, el grupo afrontó el descenso de 160 km. del glaciar Beardmore donde se deterioró la condición física de Edgar Evans y el día 17, tras una caída, murió.
Con 670 km. todavía por desandar a través de la barrera de hielo de Ross, las perspectivas del grupo empeoraron mientras avanzaba hacia el norte con un tiempo cada vez peor, congelaciones, ceguera de las nieves, hambre y agotamiento. El 16 de marzo Oates salió voluntariamente de la tienda de campaña y se alejó hasta morir congelado.
En los siguientes nueve días, con sus suministros agotándose, los dedos congelados, la luz escasa y las tormentas azotando el exterior de la tienda, Scott escribió sus últimas palabras: “Última entrada. Por el amor de Dios, cuida de nuestra gente”.
Scott murió el 29 de marzo de 1912, un día después de escribir estas notas.
Los cuerpos de Scott y sus compañeros fueron descubiertos por un grupo de búsqueda el 12 de noviembre 1912. Su último campamento se convirtió en su tumba, pues se erigió un montículo de nieve sobre él coronado por una cruz cristiana.
El mundo supo de la tragedia cuando el Terra Nova llegó a Oamaru, en Nueva Zelanda, el 10 de febrero de 1913. Pocos días después, Scott se convirtió en un icónico héroe británico.
Valoración:
Creo que Scott es un ejemplo de esfuerzo, lucha, valor y valentía, debido a su formación, su lucha contra los problemas que se le presentaron en sus expediciones y a su fuerza de voluntad para aguantar las condiciones extremas de la Antártida y querer el progreso de su país. Aunque no fue el primero en llegar al Polo Sur, creo que Scott se esforzó tanto como Amundsen, e incluso, llegó a morir allí. Pienso que el reconocimiento que le dieron después de su muerte es correcto.

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