miércoles, 18 de diciembre de 2013

EL VIAJE COMPROMETIDO: MARY KINGSLEY, por Victoria García Valero



Formación:
Mary creció entre dos polos: por un lado, una educación marcada por su madre, de la que heredó, un fuerte acento cockney (de las clases populares, bajos fondos de Londres), y por otro, el relacionado con su padre, mas intelectual, con numerosos periodistas y escritores que hablaban de otra vida, de otros lugares, de otras culturas.
Mary, fue una niña inquieta, tenía poca formación formal, ya que su padre no consideraba que la mujer debía educarse, pero disfrutaba de libre acceso a la extensa biblioteca de él, donde devoraba los volúmenes de atlas y ensayos científicos. También tenía oportunidad de escuchar los relatos de su padre sobre países extranjeros, que influyeron decisivamente en su educación.
Mary se educó ella misma en casa y se interesó por la historia natural y la etnología, pero tuvo clases privadas de alemán para permitirle traducir el trabajo de su padre. Aprendió latín y química, además de conocer de memoria los mapas y las etnias del continente negro.
Las lecturas le proporcionaron una materia prima que alimentaba su imaginación, en tanto que las aventuras de los nuevos expedicionarios (Livingstone, Brazza, Stanley) la animaban a dejar esa vida sedentaria y salir a conocer mundo.
En el año 1880 la familia de Mary se mudó a Cambridge, para que estudiase su hermano en la universidad. Allí Mary Kingsley tuvo la oportunidad de conocer el trabajo de Charles Darwin y T.H. Huxley.
Dado que uno de los mayores peligros a los que habría de enfrentarse en África sería una lista interminable de enfermedades, hizo un curso de enfermería antes de partir, en julio de 1893.
Durante su primer viaje a África, el capitán del barco le enseñó el arte de la navegación. Ella nunca olvidó la experiencia de pilotar un bajel de dos mil toneladas y reconoció el gran valor de las enseñanzas que recibiera de aquel capitán.
A pesar de su falta de educación formal, se convirtió en la mayor autoridad del siglo XIX acerca del África occidental, dando numerosas conferencias y escribiendo diferentes artículos y dos libros.
Circunstancias que le hicieron salir:
Mary Kingsley nació el mismo año en que John H. Speke contemplaba por primera vez las míticas fuentes del Nilo Blanco en el corazón de la actual Uganda y confirmaba el origen del gran río africano en el lago Victoria. Creció en la época de las grandes exploraciones geográficas; fue su padre quien le transmitió el gusto por los horizontes lejanos y las culturas exóticas.
Hasta los 30 años, no conoció más mundo que las cuatro paredes de su casa. Mary cuidó a sus padres hasta que fallecieron en 1892, primero su padre y cinco semanas después su madre. Poco más tarde su hermano partió para Burma, por lo que Mary tuvo tiempo para ella misma, para cumplir los sueños que desde niña se había forjado, por fin, sus ansias de viajar y conocer otros mundos que siempre se vieron frenadas, podían cumplirse.
Ya liberada de sus responsabilidades familiares y con una renta de 500 libras al año, pudo permitirse hacer esos viajes de ensueño que tanto había leído y escuchado de su padre. Su afán investigador deja paso al espíritu aventurero, y decidió embarcarse sola rumbo a África, con la intención de documentarse y recopilar el material necesario para continuar los estudios etnográficos paternos y concluir el libro inacabado de él sobre la cultura de las poblaciones africanas. Para ello, recorrió toda la costa del África occidental, desde el Senegal hasta Angola, a bordo de navíos.
Sus aventuras inspiraron la película 'La reina de África' interpretada por Katherine Hepburn y Humphry Bogard. También como no, su vestuario guarda semejanza a la película de Mary Poppins de Walt Disney...
Valoración:
La realización del trabajo ha sido muy interesante y lo he terminado admirando muchísimo a Mary Kingsley y al resto de mujeres viajeras de su época por su valentía y coraje.
Siempre he estudiado, en los libros de texto, impresionantes viajes, expediciones y descubrimientos, dignos de admiración, pero realizados por hombres. En esta ocasión, en la que se me permitía elegir, prefería estudiar a una mujer porque ellas también realizaron grandes hazañas de un extraordinario valor, no solo por la dificultad de la aventura, sino por la época en la que la llevaron a cabo.
Mary Kingsley tuvo que enfrentarse, por una parte a la naturaleza hostil y desconocida de África Occidental y por otra a la incomprensión de una sociedad dominada por el hombre.
Fue pionera en el mundo de los viajes y en demostrar que el papel de la mujer en la historia no pertenecía al ámbito doméstico sino mucho más allá, incluso en las tierras desconocidas de África. Mary rompió con la tradición de que una mujer respetada debía estar en su casa y su extenso trabajo le permitió ganarse el elogio y reconocimiento de una sociedad plenamente machista.
Es admirable porque se trata de una mujer que se formó a sí misma, por ser mujer no se le permitió ir a la universidad como a su hermano, pero tenía conocimientos en numerosas áreas. Su valentía, curiosidad, inquietud, sensibilidad, gran sentido del humor, inteligencia asombrosa, sus deseos de conocer otras culturas, otras religiones, otras formas de vivir y entender la vida y el respeto a todas ellas la convirtieron en una gran mujer. Se convirtió en científica, exploradora y una gran escritora con un estilo diferente.
Fue la viajera más comprometida de su época. Más allá del espíritu aventurero, Mary desarrolló un gran espíritu reivindicativo, luchando por los derechos de los indígenas africanos a conservar su propia idiosincrasia, sin que los misioneros intentaran cambiar sus costumbres y creencias, lo que le trajo grandes críticas de los sectores eclesiásticos. Denunció el racismo imperante en su tiempo y la política colonial británica incapaz de respetar la compleja y rica cultura africana.
Mary fue pionera en las investigaciones etnológicas en el continente negro, fue la responsable de los estudios de campo más importantes en aquella región, en unos tiempos en los que la antropología era una disciplina nueva.

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