miércoles, 18 de diciembre de 2013

ANITA DELGADO, UNA MUJER CON PRINCIPIOS, por Gianine Nosa Posso


El personaje:
Ana María Delgado Briones, también conocida como Anita Delgado, fue una bailarina española de cuplés, que es un estilo de música ligero y popular, que puede ser a veces un poco grosero y picante. Casada y unos años después divorciada con el maharajá de Kapurthala, Jagatjit Singh, con el que tuvo su único hijo, Maharajkumar Ajit Singh.
De Málaga a la India:
Después de la muerte de su abuela, sus padres decidieron vender su casa y recomenzar en otro sitio. Su mala situación económica fue el motivo de su traslado de Málaga a Madrid.

Pero una vez allí su padre no consiguió trabajo y situación económica era cada vez más débil. A pesar de esto, en Madrid, Anita continuó sus estudios junto a su hermana con la que consiguió un trabajo de teloneras en el Café Central-Kursaal en el que ganaban treinta reales la noche, gracias a que unos empresarios que buscaban nuevas caras las vieron bailar. A este local acudían muchos intelectuales y artistas, entre ellos figuraban los pintores Julio Romero de Torres y Ricardo Baroja que pidieron a las hermanas posar para ellos. Anita, que por entonces tenía dieciséis años, no aceptó, cosa que si hizo su hermana mayor. En poco tiempo empezaron a ser conocidas como Las Hermanas Camelias.
El 31 de mayo de 1960 el rey Alfonso XIII se iba a casar con la princesa inglesa Victoria Eugenia de Battemberg. El enlace se celebraba en Madrid y uno de los invitados era el maharajá de Kapurthala, Jagatjit Singh (con un harén de ciento veinte mujeres). Jagatjit, que en ese entonces tendría 34 años, movido por el turismo acudió al Central-Kursaal , donde no pudo evitar sentirse atraído por el encantote la bilarina malagueña de dieciséis años. Este no dudó en mandar varias peticiones a la joven a cambio de dinero, algo que Anita consideró vender su cuerpo y rechazó.
El maharajá se vio obligado a abandonar la capital debido al atentado que produjo el anarquista Mateo Morral contra los Reyes de España.
Desde Francia el maharajá insiste y pide a Anita que se case con él. Al final Jagatjit consigue su cometido. Anita le responde con otra carta pero antes enseñó la carta a sus amigos escritores para que le corrigieran la ortografía. Decía: "Mi cerido rey, malograré que esté usté con la cabal salú que yo para mí deseo. La mía bien. Adiós gracias. Sabrá usté...", aunque Romero de Torres y Valle-Inclán, hicieron algo más, convirtieron la carta en una declaración de amor hacia Jagatdit.
Con dinero y promesas el rey pide permiso a los padres de Anita para que la dejaran mudarse con él a París, donde se casan por lo civil, posteriormente, viajan a la India, donde contraen matrimonio por el rito Sij el 28 de enero de 1908 cuando ella tenía 18 años. Fue una ceremonia majestuosa en la que la novia acudió a lomos de un elefante lujosamente adornado y vestida, como manda la tradición, con un bonito shari de color rosa, bordado en plata y oro.
La Raní Prem Kaur de Kapurthala, como se llamó Ana María desde la boda, vivió rodeada de riquezas extraordinarias, de sirvientes, de caprichos exquisitos, de brillos y pompas orientales más allá de lo imaginable, de un universo, en definitiva, fastuoso y envidiable.

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