sábado, 30 de noviembre de 2013

MAY SHELDON, EL VIAJE AL CONTINENTE NEGRO, por Óscar Fuertes Gill de Albornoz

La viajera:
 May Sheldon nació en 1858 en el regazo de una familia sudista. Fue una joven estadounidense que decidió marchar a explorar las tribus Masais del continente africano por culpa de un apreciado amigo de su padre, Henry Morton Stanley, descubridor de las Montañas de la Luna (África).
Formación:
May se educó en Italia donde se le aplicó una selecta formación, a sus dieciséis años, May, ya hablaba francés e italiano. Estudiaba en los salones ya que quería estar a la altura de la formación de sus padres, a los veinticinco años se casa con un hombre de negocios llamado Eil Lemon el cual se ve atraído por el comportamiento de May, diferente y destacable frente a otras muchas jovenzuelas. Por estos tiempos funda una editorial  en la cual se atreve a traducir Salammô  de Flaubert, tras su gran éxito con esta traducción decide publicar su primera novela con ciertas pinceladas feministas titulada Herbert Severance.
Por esas fechas, se había especializado en literatura clásica aunque ella sentía que tenía que hacer algo diferente, ahí es cuando decide realizar la expedición a los pueblos Masais, recordando sus conversaciones con Stanley.
Los viajes:
 Sobre 1891, decide partir hacia África con su competo equipaje que lo compone desde una cubertería de porcelana hasta una bañera de cinc pasando por un palanquín* de mimbre, también destaca su peluca rubia con una larga melena con la que se presentaba a los jefes de las tribus para hacerse mas llamativa. Partió hacia Mombasa junto con su amiga Alexine Tinne, tras recorrer un largo trayecto le deniegan la entrada por el peaje de Mombasa y también por Zanzíbar, en este último al final le permite el paso un sultán tras haber insultado a todo su harén. Aunque May quería tan solo una expedición de féminas, se ha de conformar con los ciento cincuenta y tres hombres que consigue.
Los porteadores, fueron vacunados contra todo tipo de enfermedades que se puedan imaginar por la propia May Sheldon  la cual se preocupaba mucho mas por la salud de estos que de todos los paisajes que le iba mostrando el continente negro. Los acarreadores tras unos días de expedición apodaron a May como “Bebe Bwana”, la mujer jefe.
May portaba en su equipaje cientos de anillos con su nombre para ir dándoselos a los indígenas a modo de presente, ella ates de presentarse a nadie se colocaba su largo vestido blanco de pedrería, su rubia melena y su sable a la cintura.
La reina blanca, decide que no se seguiría presentando a mas tribus y así exploraría los alrededores del Kilimanjaro descubriendo mas adelante el lago Chala en el cual decide acampar para explorar sus aguas, todos sus esfuerzos son recompensados cuando la nombraron miembro de la Real Sociedad Geográfica en 1892 por sus estudios del inexplorado lago Chala.
Durante el principio de la expedición marcho todo sin ningún peligro pero  todo se volteó al tomar la decisión de volver hacia casa, clavándosele la espina de un árbol en un ojo, los porteadores van cayendo víctimas de las fiebres aunque tan solo fallezca uno de todos ellos; ya con el rumbo fijado hacia el puesto alemán situado en Masindi, uno de los acarreadores que porta el palanquín con May resbala accidentalmente en un puente cayendo esta con sus parihuelas al agua con la mala suerte de fracturarse la espalda, a partir de ese momento fue encamillada en una hamaca como el resto de porteadores enfermos.
Tras su regreso a Europa, se  reencontró con su apreciado esposo en Nápoles el cual moriría  varios meses después. May escribió un libro en el que relataba sus múltiples aventuras vividas en las amplias llanuras del Kilimanjaro junto a sus porteadores y los salvajes Masais, Bebe Bwana murió feliz a los setenta y ocho años tras conseguir su mayor sueño, ser la primera mujer en guiar una caravana.

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