martes, 26 de noviembre de 2013

LAS CRUZADAS, EL VIAJE SALVAJE por Mario Fuertes Verdejo



           Viajar para...
Por encima de las razones económicas y demográficas, se considera que son las razones políticas la causa más importante que explica el origen de las Cruzadas. La marcha de muchos señores feudales europeos a Oriente para peregrinar y combatir coincidía con cierta crisis de poder en sus propios países, donde las monarquías comenzaban a restaurar la autoridad que les correspondía, y, sobre todo, con la generalización de movimientos pacifistas, las llamadas “Paz de Dios” y “Tregua de Dios”, que dificultaban las hasta entonces frecuentes querellas, guerras y rapiñas internas, una de las fuentes de su actividad cotidiana y, sobre todo, de sus ingresos económicos.
            También, las Cruzadas daban salida al afán nómada de muchas pruebas, en especial al de los normandos, para los que vienen a ser la continuación de las grandes expediciones realizadas por sus abuelos vikingos.
            En este plano político hay que destacar que el movimiento de Cruzada se integra en toda la historia de la conquista cristiana del Mediterráneo contra el Islam.
            En cuanto a las razones eclesiásticas, es indudable el interés pontificio en demostrar su autoridad. Las Cruzadas fueron una fuente inagotable de poder y de prestigio para los Papas de los siglos XII y XIII. Sólo ellos podían convocarlas, otorgar la indulgencia plenaria y el emblema de cruzado a los que participaban en ellas.
 Las cruzadas se suspendieron a partir de la caída de Acre en 1291, aunque todavía se predicaron algunas. El término cruzada se aplicó también a otras expediciones contra herejes, paganos o musulmanes aprobadas por el Papa, como las cruzadas contra los albigenses y los husitas, las campañas de los caballeros teutónicos en Prusia, y las luchas contra los musulmanes en España y contra los turcos en Europa Oriental.
Rutas:

Las rutas que siguieron fueron preferentemente terrestres, como la que recorría el valle del Danubio y la calzada que, entre Dirraquio (Durazzo) y Tesalónica, cruzaba toda la península de los Balcanes. Los caminos confluían sobre Constantinopla, donde necesitaban la colaboración bizantina para pasar al Asia Menor, cuya mayor parte estaba en poder de los turcos selyúcidas, dueños también entonces de Tierra Santa. En las Cruzadas los europeos iniciaron el comercio formal con Asia y sus innumerables productos, creando un corredor que abastecía a Europa de infinidad de mercancías, entre ellas las especias, además de facilitar el intercambio de ideas, costumbres y productos.
            Hoy:

Las Cruzadas no lograron sus objetivos principales pero tuvieron otras consecuencias como el debilitamiento de la aristocracia feudal, el fortalecimiento del poder real, la expansión del mercado y el enriquecimiento de Oriente.
            Considero que en las Cruzadas podemos encontrar el origen de las exploraciones geográficas hechas por Marco Polo y Ordevico de Pordenone, los italianos que llevaron a Europa el conocimiento de Asia y China continentales. Más tarde fue el espíritu de las Cruzadas el que animó a Cristóbal Colón cuando emprendió su viaje hasta la desconocida America, y a Vasco de Gama cuando salió en busca de la India. Si la civilización cristiana de Europa ha llegado a ser una cultura universal es gracias a las Cruzadas.    
            También me he dado cuenta de que hay otra consecuencia, en este caso muy negativa, que llega a la actualidad, y es el nacimiento de la guerra santa (yihad) islámica en la que se mezclan también los factores religiosos y bélicos, y que por desgracia ha resurgido en los últimos años del siglo XX y que desconozco a donde puede llegar en este siglo.

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