sábado, 30 de noviembre de 2013

ANNA EN SIAM, por Sara Redón Sebastián



Anna Leonowens fue una institutriz británica que se hizo famosa por sus publicaciones sobre los cinco años que había pasado en Siam (actual Tailandia) para poder dar clase de ingles a los hijos del rey Mongkut. Su biografía ha sido llevada al cine en dos ocasiones.
Motivos del viaje:
—Anna era una viuda de treinta y un años, con dos hijos pequeños a los que mantener, y los oficiales a menudo se olvidaban de pagar las cuentas. Su precaria situación le animo a aceptar el puesto de institutriz, y tres semanas después de la propuesta, en compañía de su hijo pequeño Louis, abandono Singapur en un barco de vapor rumbo a Bangkok. Durante cinco años trabajaría como institutriz de los sesenta y siete hijos y de las muchas esposas y concubinas del rey de Siam

Su trabajo en Siam:
—La vida en palacio no fue fácil para esta mujer independiente y de estricta moral victoriana, que detestaba la esclavitud y los harenes. Gracias a su tenacidad consiguió tener su propio hogar fuera de los muros de palacio y gozar de cierta libertad. Anna se ganó el respeto del rey y sus opiniones sobre la dignidad del ser humano calaron hondo en Mongkut y su hijo el príncipe heredero. Anna no fue solo institutriz en la corte sino que se convirtió en la secretaria privada y traductora del rey. Su trabajo era de máxima responsabilidad, ya que llevar la correspondencia del rey era un asunto serio y de vital importancia para impulsar las relaciones entre Siam y las grandes potencias como Inglaterra. Y agotador, porque el rey requería de sus servicios a cualquier hora del día. Acepto el cargo con una sola condición: ya que tenía que trabajar en la misma habitación que el rey debía permitírsele estar derecha en su presencia y no postrada como sus súbditos.

—Anna vivió sus últimos años escribiendo artículos sobre sus experiencias en la corte del rey Mongkut, dando conferencias y codeándose con los mas importantes intelectuales de Nueva York. Llegó incluso a trabajar como enviada especial cuando una publicación la contrató para viajar a Rusia y escribir varios artículos tras la muerte del zar Alejandro II.

Logros:
En los cinco años que estuvo en la corte de Siam, Anna trabajó como secretaria, traductora del rey e institutriz de los 67 hijos y de las esposas y concubinas de este.

Anna se ganó el afecto de Mongkut que incluso la nombro en su testamento. Sus opiniones sobre la dignidad del ser humano calaron hondo en el rey y su hijo el príncipe heredero hasta tal extremo que su influencia dio paso a una fuerte controversia en Tailandia.
Me parece:
Anna me parece una mujer muy valiente y avanzada para su tiempo además de culta, una mujer que aun en nuestros días sería digna de admiración.

Ella sola pudo sacar a su familia adelante y siempre dijo lo que pensaba manteniéndose fiel a sus principios e incluso ante las costumbres de un reino que nada tenían que ver con su forma de ver la vida.
Anna enseñó al joven príncipe los valores occidentales de la libertad y la condena de la esclavitud y gracias a esto el país mejoró mucho.

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